martes, 20 de diciembre de 2016

Serie Sintonías - Patricia Sutherland

Volveré a Ti #00

Corre el mes de diciembre de 1992 y en Camden, Arkansas, Eileen Brady se afana por acabar los últimos preparativos navideños cuando recibe una llamada inesperada. El servicio de acogidas de la región, con el que el matrimonio Brady ha colaborado activamente durante muchos años, tiene una emergencia; una huérfana de 13 años llamada Gillian McNeil. 
A pesar de la reciente decisión de la pareja, de no tener más niños en acogimiento hasta que sus propios hijos Mandy, Jason y Mark hayan pasado la etapa adolescente, Eileen no puede evitar conmoverse al conocer la situación de la niña, y acepta hacerse cargo de ella.
Lo que entonces no imagina es que esa decisión, fruto de la compasión, no solo cambiará para siempre la vida de Gillian, sino la de toda la familia, y en especial, la de su hijo Jason.
Volveré a ti es la precuela de Sintonías, su génesis; el momento en que se establecen las conexiones entre sus personajes y tienen lugar sucesos que diez años más tarde darán lugar a las tres inolvidables historias de amor que componen la serie.
Ambientada en Arkansas, un paraíso natural, en la década de los noventa, Volveré a ti, al igual que la serie de la que es precuela, es una historia que habla de valores, de familia, de amistad, de segundas oportunidades, y por supuesto, de amor.

Bombón #01

Mandy y Jordan son amigos desde niños. Pudieron haber sido novios adolescentes, pero él no acudió a la cita. Ahora ella tiene 26 años, es una cantante famosa, y Jordan, además de su amigo, es su mánager. Desde hace dos años, Mandy alimenta a la prensa sensacionalista con escándalos frecuentes y no atiende a razones. Una noche, Jordan la encuentra en su suite del hotel compartiendo cama con el licencioso vocalista de una banda de rock, y decide marcharse. Cuando Mandy quiere darse cuenta, Jordan se ha ido y su vida es un desastre. Para Jordan, marcharse fue un intento de pasar página: cada vez más atrapado en la red de un amor no correspondido, ya no sabe qué hacer. Pero al tiempo, cuando vuelven a verse y Mandy se muestra arrepentida por lo ocurrido, y poco después reacciona tan mal al comprobar que él ha asistido con una amiga a la entrega de premios en la que Mandy es una de la nominadas, se enciende una pequeñísima luz de esperanza... ¿Son celos? ¿Qué posibilidades tiene de enamorar a esa mujer arisca que cambia de acompañante como de zapatos, cuya relación más larga duró apenas una semana? Intentar olvidarla no resultó. Jordan decide que es hora de cambiar de estrategia...

Shannon O'Neil es lo que vulgarmente se llama una gordita simpática. Estudiante aplicada, editora del periódico del instituto y miembro activo de una importante ONG que trabaja con niños y adolescentes huérfanos, a sus 25 años es la asistente social más joven del Servicio de acogidas de Camden, Arkansas. Ha roto con su novio, trabaja mil horas por día, la báscula confirma que Papá Noel le ha regalado dos kilos por Navidad, y acaba de “heredar”, por jubilación de la oficial responsable, otro expediente de acogimiento.
En circunstancias normales, no le habría dado tanto importancia. Pero cuando reconoce el nombre en el impreso de solicitud, no se lo piensa dos veces e intenta por todos los medios librarse de aquel expediente: haría lo que fuera para evitar volver a verse las caras con su primer amor adolescente. Ese que cuando se dignó a quedar con ella, lo hizo solamente para ligar con su hermana...
Mark Brady, en cambio, es el típico “hombre 10”. Práctico, de ideas claras y seguro de sí mismo, con 30 años dirige el rancho agrícolo-ganadero más importante de la región. Soltero sin compromiso, se considera demasiado hombre para la oferta femenina actual por lo que sus esporádicas acompañantes suelen rondar los cuarenta. Es el mayor de tres hermanos, el más tradicional, el más familiar. Ahora, además, flamante padre de acogida...
Y recolector de calabazas: las que, incomprensiblemente, le está dando la preciosidad pelirroja que se presentó a la primera visita de control, como la nueva asistente social a cargo de los hermanitos White.

 
Todas las personas con las que he hablado coinciden en una cosa: Jason y Gillian son como dos gotas de agua (...) pero lo que los distingue de otras grandes amistades es que, al parecer, mantienen una especie de conexión mágica que los fortalece y los complementa, y que es un atributo exclusivo de las almas gemelas.¿Cómo pasan dos personas de ser carne y uña, los mejores amigos durante más de una década, a convertirse en pareja sentimental?¿Qué circunstancia tan especial, nueva y determinante puede llevar a dos personas que han mantenido un nivel de comunicación tan profundo, a estrechar lazos?




0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...